martes, mayo 17, 2011

La razón de Japón…

Inicia cerca de cuando tenía 12 años. En esos días comencé a entrenar Taekwondo con Adrián Trigueros y Juan José, compas de mi cole el Castella. Según recuerdo entrenaba luego de la escuela por ahí de las 5:30 de la tarde en San Pedro en un edificio que es parte de la Universidad de Costa Rica.

Me acuerdo que me gustaba muchísimo entrenar, más que nada, el combate. Me gustó mucho el Taekwondo y la razón por la cual lo dejé no la recuerdo exactamente, pero creo que la academia no era muy organizada que digamos y de todas formas creo que era muy joven todavía como para sacarle el gusto real a un arte marcial.

Las fotos se las quedo debiendo, en aquellos días nada de cámaras digitales y algunas de las fotos que recuerdo no las tengo a mano. Ni se si existen todavía.

Dejé el Taekwondo, pero de cierta forma siempre quise entrenar algún arte marcial y cuando tenía 15 años decidí volver a intentar. Esta vez estaba decidido a practicar Kung Fu, tenía la ilusión de entrenar como un monje Shaolin y la cultura que había detrás del Kung Fu me parecía totalmente nueva e interesante, sin embargo al buscar academias, nunca encontré alguna que realmente despertara mi interés.

El Karate realmente no era parte del plan, pero recuerdo que un día del año 1999, buscando academias de artes marciales con Jeffry Gibbs, dimos con un teléfono en las páginas amarillas, llamamos a dicha Academia y decidimos visitar el sitio…

El día que llegamos, apenas entramos, vimos a varia gente preparándose para la clase, entre ellos algunas personas haciendo Katas y quedamos impresionados!!! Ese día sin pensarlo mucho, decidimos entrar a la Academia Budokan…

Me acuerdo que en los inicios entrenábamos mínimo 6 días a la semana, 2 horas o más por día y en mi caso me hice adicto al arte… Me gustaba muchísimo la parte marcial y la academia era (y es hasta el presente) sumamente profesional. Los entrenamientos eran bastante duros, llegaba tarde y cansado a la casa, y en muchas ocasiones sumamente adolorido por las clases, pero realmente amaba entrenar!!!

Inicialmente avancé mucho en el entrenamiento físico y poco a poco, gracias a mis compañeros y excelentes maestros (principalmente Edwin Chan, Manuel, Javier, Diego, Arturo, Gustavo y Efraín) fui aprendiendo los principios marciales que veíamos en clase. Me llegó a intrigar mucho la filosofía real del Karate, de dónde venía, quiénes lo crearon, cómo había llegado a Costa Rica y otras preguntas similares.

Por esto comencé a leer sobre Karate y artes marciales, historia, estilos, influencias culturales y los países donde se habían desarrollado. Siempre supe que el Karate era Japonés, pero en aquellos días antes de entrenar, si acaso sabía que Japón era del Asia y que la bandera era blanca con un circulo rojo en el centro, prácticamente nada!

La decisión de viajar a otro país la había tomado desde hace tiempo (antes que iniciarme en el Karate inclusive) influenciado por Hugo y Paula (hermano y hermana mayor), pero había pensado en Argentina, o un país Europeo, ellos viajaron a Dinamarca y Alemania respectivamente con programas de intercambio pero, antes del Karate, Asia para mí era como otro planeta, no era siquiera un lugar que me despertara mucho interés, menos para viajar.

Esto dio vuelta con el Karate, poco a poco fui perdiendo interés en otros destinos como América del Sur y Europa y el único país que realmente quería visitar solo era uno… Japón…

Desde que tenía 15 años Japón se convirtió en la meta, en el sueño y practicamente mi vida se encaminó por cumplir el ideal de visitar este país y entrenar Karate en su lugar de nacimiento…

Mi hermana se había ido de intercambio al terminar el colegio, así que yo tenía el mismo plan, sin embargo, mi padre me prometió que si terminaba la universidad me cubriría el viaje (algo imposible para mí en el momento), de manera que con esta motivación entré a la universidad, le puse ganas al asunto y saqué mi bachillerato en Tecnologías de Información… Pero… Mi padre se salió con la suya… No me cubrió :D !!  Jeje!

Al terminar la universidad comencé a buscar opciones para el viaje, ya tenía alrededor de 8 años de esperar y no les miento cuando les digo que en todo este tiempo, todos los días, estoy seguro que pensé en 2 cosas: Karate y Japón.

Resulta ser que no era tan fácil como pensé, las opciones al momento de terminar la universidad eran, optar por una beca, una pasantía, un programa de voluntariado o pegarme la lotería…

Intenté con la beca, pero mi nivel de inglés no era muy bueno, para la mayoría de pasantías pedían un nivel de Japonés avanzado y en las que no, nunca se llegó a nada concreto, cuando opté por el programa de voluntariado (el mismo que habían tomado mi hermano y hermana) las opciones para Japón se habían cerrado y a como se darán cuenta nunca me gané la lotería navideña.

Intenté alrededor de 2 años y medio más y al ver que practicamente todas las puertas del sueño se cerraban me comencé a frustrar… Ya eran alrededor de 10 años de espera!

Si no me falla la memoria, a finales del 2009 o comienzos del 2010 me dieron la excelente noticia de que se iba a negociar una plaza con un voluntariado en Japón (nuevamente con la ayuda de mi hermano, Manrique y Mauricio “Chota”) y luego de que Chota viajara a la convención internacional de ICYE (la asociación de intercambio) me llegó una llamada de Manrique que casi no me creo: “Migue!!! Logramos una plaza para Japón!!!!”

Desde ese momento, fui realmente cauteloso y seguí la preparación del programa con la ayuda incondicional del staff de ACI. Pero me dije a mi mismo (desilusionado de tanto fracaso anterior) que no me iba a creer esto hasta estar en el Aeropuerto de Narita…


Y meses después llegué!!! El sentimiento a al momento de aterrizar no se los puedo explicar… Ahí terminó mi espera de casi 12 años y se inició una de las mejores experiencias que he tenido hasta el momento…

La razón de Japón… Karate… Pero sin mucha gente que me ha acompañado desde el inicio y durante esta larga espera (nombrar a tod@s es practicamente una lista infinita), no estaría ahora, desde Seoul, contando esta historia y esperando que sea el 19 de mayo para ver si puedo regresar 3 meses más a Japón…

Estoy sumamente agradecido, vivo el sueño  y lo más importante de todo…

Soy feliz! :D